Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos ¡Desolado paÃs, sin más habitantes que los tristes pájaros de las especies antárticas! Vegetación como la de Nueva Georgia. Céspedes y lÃquenes cubren la desnudez de un suelo improductivo. Tras la playa se elevan algunos delgados pinos de considerable altura, sobre el flanco de descarnadas colinas, cuyas masas pizarrosas se hunden a veces con resonante estrépito. Por todas partes espantosa soledad. Nada atestiguaba el paso de un ser humano, ni la presencia de náufragos en la isla Bristol. Las exploraciones que practicamos aquel dÃa y al siguiente no dieron resultado alguno.
Lo mismo pasó con la exploración del lugarteniente West en Thule. Algunos cañonazos disparados por nuestra goleta no produjeron más efecto que arrojar lejos a las bandadas de petrales, y espantar a los estúpidos pájaros bobos, colocados en fila en la playa.
Paseándome con el capitán Len Guy, le dije:
-Sin duda no ignora usted cual fue la opinión de Cook con motivo del grupo de las Sandwich cuando las descubrió. Primeramente creyó que ponÃa el pie sobre un continente. En su opinión, desde allà se destacaban las montañas de hielo que el desviamiento arrastra fuera del mar antártico. Más tarde reconoció que las Sandwich no formaban más que un archipiélago. Sin embargo, su opinión relativa a la existencia de un continente polar más al Sur no es por eso menos formal.