Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -Lo sé, señor Jeorling-respondió el capitán Len Guy;pero si ese continente existe, es preciso deducir que presenta una ancha abertura, por la que Weddell y mi hermano han podido penetrar con seis años de diferencia. Nuestro gran navegante no ha tenido la suerte de descubrir ese paso, puesto que se detuvo en el paralelo 74; pero otros lo han hecho después de él, y otros van a hacerlo.
-Y seremos nosotros, capitán.
-SÃ, con la ayuda de Dios. Si Cook ha osado afirmar que nadie se atreverÃa a ir más lejos que él, y que las tierras, si existÃan, jamás serÃan reconocidas, el porvenir probará que se ha engañado. Ellos han llegado al 84º de latitud.
-Y ¡quién sabe si fue más allá ese extraordinario Arthur Pym!
-Tal vez, señor Jeorling; pero nosotros no tenemos que preocuparnos de Arthur Pym, puesto que él, por lo menos Dirk Peters, han vuelto a América.
-¿Y si no hubiera vuelto?
-Creo que no tenemos por que pensar en esa eventualidad -respondió simplemente el capitán Len Guy.