Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos No. Una enorme ballena acababa de acercarse a la goleta, y casi en seguida una tromba de agua infecta se escapó de ella con un ruido comparable a una lejana detonación de la artillerÃa. Toda la proa quedó inundada.
-¡Está bien!-gruñó Hearne, encogiéndose de hombros, mientras sus compañeros le sacudÃan maldiciendo al Hump- backs.
Además de estas dos especies de cetáceos, se veÃan también ballenas, conocidas con el nombre de right-whales, que son las que más frecuentemente se encuentran en los mares australes. Desprovistas de aletas, llevan una espesa costra de grasa. Su persecución no ofrece grandes peligros. También las ballenas francas son muy buscadas en las aguas antárticas, donde pululan por millares los pequeños crustáceos, a los que se llama la comida de las ballenas porque forman el único alimento de éstas.
Precisamente, a menos de tres encabladuras de la goleta, flotaba uno de esos right-whales de unos 60 pies de largo, o, lo que es lo mismo, capaz para llenar 100 barriles de aceite. Es tal el rendimiento de estos monstruosos animales, que tres de ellos bastan para completar el cargamento de un navÃo de regular tonelaje.