Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -Y por Arthur Pym, capitán. Y por Arthur Pym. A partir del 15 de Diciembre las dificultades de la navegación aumentaron con el número de los témpanos. No obstante, el viento continuó siendo favorable, variando del Nordeste al Noroeste, sin acusar nunca tendencia a caer al Sur. Ni una vez hubo necesidad de bordear entre los ice-bergs y los ice-fields, operación siempre difÃcil y peligrosa. La brisa refrescaba a veces, y era preciso disminuir el velamen... VeÃase entonces la mar lanzando espuma a lo largo de los bloques y cubriéndolos de rocÃo, como a las rocas de una isla flotante, sin llegar a suspender su marcha. Varias veces los ángulos fueron medidos por Jem West, resultando de tales cálculos que la altura de estos bloques estaba comprendida, generalmente, entre 10 y 100 toesas.
En lo que a mà se refiere, participaba de la opinión del capitán Len Guy, y, creÃa que tales masas sólo a lo largo de un litoral, tal vez de un continente polar, habÃan podido formarse. Pero con toda evidencia este continente debÃa estar escotado por bahÃas, dividido por brazos de mar, cortado por estrechos que habÃan permitido a la Jane llegar al yacimiento de la isla Tsalal.