Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos A todas estas preguntas respondió Hunt conforme, según decía, a lo que varias veces le había contado el mestizo... Según él, Dirk Peters llevaba en su bolsillo el cuaderno de Arthur Pym cuando se asió al témpano, y de este modo se salvó el diario que el mestizo puso a disposición del novelista americano.
-Compréndanme-repetía Hunt...,-pues yo les digo las cosas tal como las he sabido por Dirk Peters... Mientras la deriva le arrastraba, él gritó con todas sus fuerzas... Pym, el pobre Pym, había ya desaparecido en medio de la cortina de vapores. En cuanto al mestizo, alimentándose con los peces crudos que podía coger, fue arrastrado por una contracorriente a la isla Tsalal, donde desembarcó medio muerto de hambre.
-¡A la isla Tsalal!-exclamó el capitán Len Guy... - Y ¿cuánto tiempo hacía que la abandonó?
-Tres semanas... Sí..., tres semanas-según me ha dicho Dirk Peters.
-Entonces ha debido encontrar lo que restaba de la tripulación de la Jane-dijo el capitán.-A mi hermano William y a los que sobrevivan.
-No-respondió Hunt...;-y Dirk Peters ha creído siempre que todos habían perecido... ¡Sí!; ¡todos! No había nadie en la isla...
