Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -Si no hemos encontrado al capitán de la Jane y a los suyos-continué animándome,-es que después de la partida de Patterson, se han visto obligados a abandonar la isla Tsalal... ¿Por qué? En mi opinión, porque el terremoto la conmovió de tal forma que quedó inhabitable. ¿Pero les habrá bastado con una embarcación indígena para ganar, con la corriente del Norte, o una isla o algún otro punto del continente antártico? No creo ir muy lejos afirmando que las cosas hayan pasado de este modo; y, en todo caso, lo que sé, lo que repito, es que nada habremos hecho si no continuamos las investigaciones, de las que depende la salvación de vuestros compatriotas.
Interrogué con la mirada a mi auditorio. No obtuve respuesta.
El capitán Len Guy, presa de la más viva emoción, inclinaba la cabeza, pues comprendía que yo tenía razón; que yo indicaba, al invocar los deberes de humanidad, la única conducta propia de gentes de corazón.