Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Empleáronse en ella treinta y seis horas, pues la goleta le dio la vuelta.
En la superficie de los islotes se encontraron los mismos indicios, plantas y restos, que provocaron las mismas conclusiones. A propósito de las conmociones de que aquellos parajes habían sido teatro, el capitán Len Guy, el lugarteniente, el contramaestre y yo estábamos de perfecto acuerdo, en lo que concernía a la completa destrucción de los indígenas. La Halbrane no tenía, pues, que temer ningún ataque, lo que merecía ser tenido en cuenta.
Ahora, ¿debíamos deducir que William Guy y sus cinco marineros, después de haber ganado una de las islas, hubiesen también perecido?
He aquí el razonamiento-que, relacionado con este punto, acabó por aceptar Len Guy.