Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -Señor...Compréndame...Se dudaba de ir más lejos... Se querÃa retroceder...Estaba decidido..., y entonces pensé...¡sÃ!...que diciendo que yo era Dirk Peter..., el compañero del pobre Pym..., se me escucharÃa..., se creerÃa que aun estaba vivo..., se irÃa en su busca...Y, sin embargo..., era muy grave, pues era confesar que yo habÃa matado a Parker... Pero el hambre... el hambre devoradora... Vamos, Dirk Peters-respondÃ.-Usted exagera... ¡Si la suerte le hubiera sido adversa, usted hubiera sufrido la de Parker!...Realmente no se le puede acusar de un crimen...
-Señor... Compréndame usted. ¿Acaso la familia de Parker hablarÃa como usted lo hace?
-¿Su familia?... ¿TenÃa parientes?
-SÃ...; y por eso, en la relación, Pym le cambió el nombre...Parker no se llamaba Parker... Se llamaba...
-Arthur Pym ha obrado muy cuerdamente-respondÃ,-y en cuanto a mÃ, no quiero saber el verdadero nombre de Parker... Guarde usted ese secreto.
-¡No!... ¡Yo se lo diré a usted! ¡Esto me pesa demasiado!
Y tal vez me aliviaré cuando le diga a usted..., señor Jeorling...
-¡No, Dirk Peters, no!...
-Se llamaba Holt... Ned Holt.
-¡Holt!... exclamé.-Lo mismo que nuestro maestro velero...