Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Verdad que la brisa era suave, la mar más en calma de lo que podÃa esperarse, y el verdadero peligro no estaba en los riesgos de la navegación. VenÃa de que en aquellos parajes no habÃa a la vista ni navÃo ni ballenero, recorriendo los lugares de pesca. En los primeros dÃas de Abril estos lugares quedan abandonados, y nosotros llegábamos con retraso de algunas semanas.
Como debÃamos saber luego, hubiera bastado con estar allà dos meses antes para encontrar los barcos de la expedición americana.
Efectivamente: el 21 de Febrero, por 95º 50’ de longitud y 64º 17’ de latitud, el lugarteniente Wilkes exploraba aquellos mares con uno de sus navÃos, el Vincennes, después de haber reconocido una extensión de costas que se desarrollaba sobre setenta grados de Este a Oeste. Luego, como la mala estación se aproximaba, habÃa virado de bordo y vuelto a Hobart-Town, en Tasmania.