Familia sin nombre
Familia sin nombre En 1721, la población alcanzaba la cifra de veinticinco mil almas, y de cincuenta mil en 1744. Podía creerse que los tiempos difíciles habían acabado ya; mas por desgracia no era así, pues por causa de la guerra de sucesión de Austria, Inglaterra y Francia volvieron a encontrarse frente a frente en Europa, y por consecuencia en América también. Tuvieron ambas naciones varias alternativas de victorias y de derrotas, hasta que el tratado de Aixla-Chapelle (1747) repuso las cosas en el estado en que estaban cuando el tratado de Utrecht.
Si bien es verdad que la Acadia fue en adelante posesión británica, lo cierto es también que continuó siendo francesa por las generales tendencias y simpatías de sus habitantes; así es que el Reino Unido provocó la emigración anglosajona para asegurar su preponderancia de raza en las provincias conquistadas. Francia procuró hacer lo mismo en el Canadá; mas el éxito no correspondió a sus esfuerzos, y la ocupación de los terrenos del Ohio volvió a poner los rivales enfrente uno de otro.
Entonces fue cuando, delante del fuerte Duquesne, recientemente construido por los compatriotas del marqués de Vaudreuil, Washington apareció al frente de una fuerte columna angloamericana. Pero Franklin, ¿no acababa de declarar que el Canadá no podía ser francés?