Familia sin nombre
Familia sin nombre La borrasca no duró más que algunas horas; así es que al amanecer del 19 de Septiembre, Juan pudo continuar su campaña remontando el Saguenay, cuyo curso se desarrolla al nivel de aquellos altos acantilados de los cabos de la Trinidad y de la Eternidad, que miden mil ochocientos pies de altura. Aquel pintoresco país ofrece a las miradas los más hermosos sitios, las más extrañas vistas de la provincia canadiense, y entre otras, aquella maravillosa bahía, de ¡Ha-Ha!, nombre onomatopéyico que le ha dado la admiración de los viajeros.
El Champlain llegó a Chicoutini, en donde Juan pudo entrar en relación con los miembros del Comité reformista, y al día siguiente, aprovechando la marea de la noche, tomó la dirección de Quebec.