Familia sin nombre
Familia sin nombre La casa y sus dependencias estaban aglomeradas en un recinto de empalizadas de unos doce pies de altura, y una sola puerta, fuertemente ajustada a sus montantes de piedra, daba paso a estos edificios. Excelente precaución para los tiempos, poco remotos todavía, en que eran de temer los ataques de los indígenas, que viven ahora en buena inteligencia con la población rural; y hasta a dos leguas al Este, en el pueblo de Walhatta, prosperaba la tribu hurona de los mahogannis, algunos de los cuales visitaban muchas veces a Tomás Harcher para cambiar los productos de su cacería con otros del cortijo.
Algunos de los mahogannis visitaban a Tomás Harcher.
El edificio principal se componía de una larga construcción de dos pisos, un cuadrilátero regular, que contenía el número suficiente de habitaciones para la familia Harcher.
Una vasta sala ocupaba la mayor parte del piso bajo, entre la cocina y la despensa por un lado, y del otro el departamento reservado especialmente para el arrendador, su mujer y los hijos más pequeños.