Familia sin nombre
Familia sin nombre Al dÃa siguiente de aquél en que se realizaron las escenas de que fue teatro la casa de Tomás Harcher, éste se vio obligado a abandonar a Chipogán; y después de arreglar lo mejor posible sus más perentorios asuntos, se internó con sus hijos mayores en los bosques del condado de Laprairie; y cuando pudo traspasar la frontera americana, se refugió en uno de los pueblos limÃtrofes, llamado Saint-Albans, situado en la orilla del lago Champlain, en donde, en completa seguridad, puesto que los agentes de Gilberto Argall no podÃan allà apoderarse de su persona, esperó a ver el giro que iban a tomar los acontecimientos, no sin valerse desde allà de todos los medios disponibles para tener noticias ciertas.
Si el movimiento nacional iniciado por Juan Sin Nombre tenÃa favorable éxito; si el Canadá, recuperando su autonomÃa, se libraba de la opresión anglosajona, Tomás Harcher regresarÃa tranquilamente a su hogar; y si, lo que no era de suponer, la rebelión de los patriotas fracasara, esperarÃa a que el tiempo lo hiciese olvidar todo, y cuando una amnistÃa, redimiendo las faltas del pasado, tornase las cosas a su estado normal, volverÃa del mismo modo a su propio albergue.
La valerosa mujer se hacÃa respetar por los soldados.