Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Juan abrió la puerta, escuchó… y no pudo contener un gesto de cólera.

—¡Trompetas! —exclamó—. Es sin duda una columna de soldados que se acerca.

—¿Qué haremos? —preguntó Clary.

—Esperare —respondió Bridget—; tal vez no hagan más que atravesar el pueblo.

Juan movió la cabeza.

Y no había otro remedio, hallándose el señor de Vaudreuil imposibilitado de salir en medio del día; era preciso que esperasen todos; como dijo muy bien Bridget, a no ser que Juan se decidiera a huir solo.

En efecto; si salía al instante de Casa Cerrada; si se internaba en los cercanos bosques, tendría tiempo de ponerse a salvo antes de que los realistas ocupasen el pueblo; mas esto hubiera sido abandonar al señor y a la señorita de Vaudreuil, dejándoles expuestos a los mayores peligros, y Juan no podía, con arreglo a la nobleza de sus sentimientos, ni siquiera pensar en ello. Pero ¿cómo defenderlos si descubrían su retiro?

La ocupación de San Carlos iba a realizarse con suma rapidez. Los soldados que se acercaban pertenecían a la columna más vigilada por Witherall, enviada en persecución de los patriotas, y después de haber recorrido las orillas del Richelieu, iban a pernoctar a San Carlos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker