Familia sin nombre
Familia sin nombre En aquella isla era en donde los patriotas habían formado el último baluarte de la insurrección, una especie de campamento colocado entre el Canadá y los Estados Unidos, en el curso del Niágara, límite natural entre ambos países.
Aquellos de los jefes que habían escapado a la persecución del Gobierno después de las acciones de San Dionisio y de San Carlos, habían abandonado el territorio canadiense, pasando la frontera para reunirse en la mencionada isla. Si la suerte de las armas les fuese adversa; si los realistas llegasen a atravesar el brazo izquierdo del río y les echasen de su último baluarte, les quedaría el recurso de refugiarse en la orilla opuesta, en donde sabían que inspiraban profundas simpatías; pero pocos habían de ser sin duda alguna los que pedirían asilo, porque aquella partida suprema la sostendrían, hasta la muerte.
He aquí ahora el puesto respectivo que ocupaban los franco-canadienses y las tropas enviadas de Quebec en la primera, quincena de Diciembre: