Familia sin nombre
Familia sin nombre Juzguen, pues, nuestros lectores cual sería la alegría de los amigos del señor de Vaudreuil cuando el 10 de Diciembre le vieron llegar a la isla Navy, acompañado de su hija y de una anciana que no conocían.
Era Bridget.
¿Qué les había sucedido?
Después de la precipitada fuga de Juan, el mejor partido, que sin duda alguna, en concepto de ellos, podían tomar, era el de quedarse en Casa Cerrada, puesto que el señor de Vaudreuil nada tenía que temer allí.
—¿En dónde hallaría Clary, —pensaba su padre—, un asilo más seguro?
La villa Montcalm, incendiada por los voluntarios en su expedición a la isla Jesús, no era ya más que montón de ruinas. Además, el señor de Vaudreuil ignoraba todavía el por qué Rip no había llevado a cabo el registro en Casa Cerrada, pues su hija había guardado para sí el secreto de aquella protección infamante; no sabía, por lo tanto, que estaba hospedado en la morada de Bridget Morgaz.