Familia sin nombre
Familia sin nombre Estas eventualidades preocupaban en gran manera al señor de Vaudreuil, y a sus amigos, pues comprendÃan los peligros de su situación; y si bien es verdad que para evitarlos les bastaba trasladarse a Schlosser mientras el paso del Niágara estaba libre, lo es también que ninguno de ellos querÃa batirse en retirada sin haberse defendido hasta el último trance. Y tal vez se creÃan bastante fuertes para oponer una seria resistencia, haciéndose ilusiones de que ofrecÃa grandes dificultades el desembarque de las tropas realistas.
El Sr. Nick era el único que no se equivocaba respecto al resultado de aquella última lucha; pero su situación al frente de los Mahogannis no le permitÃa explanar su pensamiento. En cuanto a Lionel, su patriotismo no admitÃa la idea de una derrota. El pasante no volvÃa en sà de la sorpresa que le habÃa ocasionado el descubrimiento de la personalidad de su héroe. ¡Cómo! ¡Juan Sin Nombre hijo de un Simón Morgaz…! ¡El abate Joann hijo de un traidor!
—Pues bien, —decÃase—; no por eso son menos buenos patriotas, y la señorita Clary ha hecho muy bien en defender a Juan y a su madre… ¡Ah, y qué valiente joven…! ¡Eso es grande, noble, digno, en fin, de una Vaudreuil!