Keraban el testarudo
Keraban el testarudo El capitán maltés lo había oído todo. Sabía, sin embargo, que, por una fatalidad inconcebible, Ahmet se hallaba en el lugar del naufragio del Güidar, en el momento en que Amasia iba a perecer.
Después de haber pasado las últimas casas de Atina, Yarhud se detuvo a la vuelta del camino, y dijo:
—El camino de Atina al Bósforo es largo, y yo sabré poner en ejecución las órdenes de Saffar.