Keraban el testarudo
Keraban el testarudo EN EL QUE KERABÁN ENCUENTRA NUEVOS PERSONAJES EN LA POSADA DE KISSAR
La posada de Kissar, como todas las construcciones de aquel género, está perfectamente apropiada para el servicio de los viajeros que se detienen allí antes de entrar en Trebisonda. Su jefe, su guardián, como quiera llamársele, un turco llamado Kidros, muy sagaz, más astuto que lo suelen ser de ordinario los de su raza, la administraba con gran cuidado. Trataba de tener contentos a sus pasajeros huéspedes, con gran ventaja de sus intereses, que entendía a la perfección. Estaba siempre de su parte aunque se tratase de arreglar recibos o cuentas, previamente subidos de precios, de manera de poderlos reducir a un total muy remunerador todavía, y esto por pura condescendencia a tan honorables viajeros.
