Keraban el testarudo
Keraban el testarudo Esta ciudad está dividida en dos, dispuestas en anfiteatro sobre una colina. Una, la ciudad turca, rodeada de murallas flanqueadas de torrentes, antes defendida por su viejo castillo, no comprende menos de una cuarentena de mezquitas, cuyos minaretes emergen de entre espesuras de naranjos, olivos y otros árboles de bello aspecto. La otra es la ciudad cristiana, más comercial, en donde se encuentra el gran bazar, ricamente surtido de alfombras, telas, alhajas, armas, monedas antiguas, piedras preciosas, etc. En cuanto al puerto, está servido por una lÃnea semanal de barcos de vapor que le ponen en comunicación directa con los principales puntos del mar Negro.
En esta ciudad se agita o vegeta (siguiendo los diversos elementos de que se compone) una población de cuarenta mil habitantes: turcos, persas, cristianos del rito armenio y latino, griego ortodoxos, curdos y europeos. Pero aquel dÃa esta población se hallaba más que quintuplicada por el concurso de los fieles venidos de todos los rincones del Asia Menor para asistir a las espléndidas fiestas que iban a celebrarse en honor de Mahoma.
Por esta causa la pequeña caravana tuvo alguna dificultad en hallar alojamiento conveniente para las veinticuatro horas que debÃan pasar en Trebisonda, porque la intención de Kerabán era partir a la mañana siguiente para Scutari. Y, en efecto, no habÃa que perder un dÃa si querÃan llegar antes de fin de mes.