La casa de vapor
La casa de vapor —Fox, no tardarás en agregar a tu gloriosa lista el número treinta y ocho.
—Para el treinta y ocho —exclamó el asistente, cuyos ojos brillaron un momento—, voy a preparar una balita explosiva de la cual no podrá quejarse con razón.
—Anda, Fox, anda.
Fox saludó militarmente; dio media vuelta y se dirigió a la sala de armas.
Ahora veamos el itinerario de esta segunda parte de nuestro viaje, itinerario que no debÃa modificarse a no ser que ocurrieran acontecimientos imprevistos.
Por espacio de 75 kilómetros debÃamos subir por las orillas del Ganges, dirigiéndonos hacia el noroeste; pero desde este punto el itinerario tomaba la dirección del norte, entre uno de los afluentes del gran rÃo y otro afluente importante del Gumti. De esta manera evitábamos cierto número de rÃos, que se dispersan a derecha y a izquierda, y por Biswah subirÃamos oblicuamente hasta las primeras estribaciones de las montañas del Nepal, atravesando la parte occidental del reino de Oude y del Rohilkhande.