La casa de vapor
La casa de vapor La India comparte con ciertos territorios del Brasil, entre otros el de RÃo de Janeiro, el privilegio de ser el paÃs más azotado por las tempestades entre todos los del Globo. Si en Francia, Inglaterra, Alemania, parte media de Europa, se calculan en más de veinte por año los dÃas en que se oye el ruido del trueno, conviene saber que en la penÃnsula india este número asciende anualmente a más de cincuenta.
Esto respecto de la meteorologÃa general. En nuestro caso particular, a causa de las circunstancias en que la tempestad se producÃa, debÃamos esperar que tuviera una gran violencia.
Cuando entramos en la «Casa de Vapor», consulté el barómetro y observé que habÃa habido una bajada súbita de dos pulgadas en la columna mercurial, que estaba a 27 pulgadas, cuando poco antes habÃa estado a 29 pulgadas[3].
Comuniqué esta observación al coronel Munro, y me dijo:
—Estoy alarmado por la ausencia del capitán Hod y de sus compañeros. La tempestad es inminente; la noche viene y las tinieblas se presentan. Los cazadores siempre se alejan más de lo que prometen y también más de lo que ellos mismos quisieran. ¿Cómo podrán hallar el camino para volver con semejante oscuridad?