La casa de vapor
La casa de vapor En efecto, al norte de Gondwana está el Bundelkund, que comprende toda la región montañosa situada entre la meseta superior de los Vindya y el importante río Yamuna. En este país, cubierto, o, mejor dicho, erizado de los más hermosos bosques vírgenes del Indostán, viven los bundelas, pueblo cruel y falso, donde buscan y hallan fácilmente refugio todos los criminales políticos y de toda especie. Allí se acumula una población de dos millones y medio de habitantes en una superficie de veintiocho mil kilómetros cuadrados; allí se vive en estado de barbarie y allí se encuentran todavía aquellos antiguos partidarios que lucharon contra los invasores a las órdenes de Tippo Sahib; de allí provienen los célebres estranguladores llamados thugs que, por tan largo tiempo, fueron el espanto de la India, fanáticos asesinos que, sin verter nunca sangre, han hecho innumerables víctimas; allí las partidas de pindaris han cometido casi impunemente los más odiosos crímenes; allí pululan también los terribles dacoits, secta de envenenadores que sigue las huellas de los thugs; y allí, en fin, se había refugiado Nana Sahib después de haberse librado de la persecución de las tropas reales que se habían apoderado de Jansi haciéndoles perder su pista antes de pedir asilo más seguro a los retiros inaccesibles de la frontera indo-china.