La casa de vapor
La casa de vapor Con un movimiento de los músculos del antebrazo, su mano derecha se situó en pronación, de tal suerte que la palma estaba vuelta hacia abajo. Esto significaba que en la tierra no olvidarÃa jamás lo que debÃa al coronel Munro y que si la gratitud fuera desterrada de este mundo, encontrarÃa su último asilo en su corazón. Después, con un movimiento inverso, puso la mano en supinación, es decir, que volvió la palma hacia arriba, lo cual significaba que aun en el cielo no se extinguirÃa su reconocimiento y que toda una eternidad de gratitud no bastarÃa para corresponder a las obligaciones que habÃa contraÃdo.
El coronel Munro dio gracias a Mathias Van Guitt como convenÃa, y pocos minutos después el proveedor de las casas de Hamburgo y Londres habÃa desaparecido de nuestra vista.