La caza del meteoro
La caza del meteoro Pero es demasiado pronto para llamar la atención del lector sobre esta señorita; es más conveniente que no entre en escena sino en medio de su familia, y aún no ha llegado ese momento, que no tardará, por lo demás: conviene, empero, aportar un método riguroso en el desenvolvimiento de esta historia, que exige extrema precisión.
En lo referente a Francis Gordon, añadiremos que PermanecÃa en la casa de Elisabeth Street, y no la abandonarÃa, sin duda, hasta el dÃa de su matrimonio con Miss Jenny... Pero dejemos una vez más a Miss Jenny Hudelson donde está y digamos tan sólo que la buena Mitz era la confidente del sobrino de su amo y que le querÃa como a un hijo, o, mejor aún, como a un nieto, ya que las abuelas son las que generalmente superan la ternura maternal.