La estrella del sur
La estrella del sur —Por lo mismo, harÃais mucho mejor en iros a acostar si estáis enfermo, que venir a perturbar a gentes honradas que están comiendo y que no deben nada a nadie.
Jacobus Vandergaart habÃa desplegado su papel.
—He aquà una declaración —continuó con voz dulce—. Es del comité catastral, refrendada por el gobernador y registrada en Victoria con la fecha de anteayer, que consigna un error material introducido hasta ese dÃa en todos los planos del Griqualandia. Este error, cometido por geómetras encargados, hace diez años, de la medición del distrito, que no han tenido en cuenta la declinación magnética en la determinación del Norte verdadero; este error, insisto, falsea todas las cartas y planos basados sobre sus cálculos. Por consecuencia, de la rectificación que acaba de hacerse, el vigésimo quinto grado de longitud particularmente se encuentra situado, sobre nuestro paralelo, a más de tres millas hacia el Occidente. Esta rectificación, ahora oficial, me pone de nuevo en la posesión del kopje que se os habÃa adjudicado, porque, según la opinión de todos los jurisconsultos y del mismo presidente en persona, el veredicto del jurado no puede perder nada de fuerza. ¡He aquÃ, John Watkins, lo que vengo a deciros!