La estrella del sur
La estrella del sur »El descubrimiento tendría seguramente su importancia. En efecto; si se lograse descubrir o reconocer el camino seguido por las aguas, ¿por qué no se había de llegar al punto inicial de donde parten los diamantes? Quiero decir al lugar donde indudablemente existe una cantidad mucho mayor que en los pequeños depósitos actualmente conocidos y explotados. Esto sería una demostración completa de mi teoría, y me consideraría dichoso con alcanzarla; pero seguramente no he de ser yo quien lo logre, porque heme aquí casi al término de mi misión y me ha sido imposible formular desde este punto de vista, una conclusión seria.
»En mis análisis de rocas he sido más afortunado…»
Y el joven ingeniero, prosiguiendo su relato, entraba, con motivo de sus trabajos, en detalles técnicos, que eran sin duda de gran interés para él y para su corresponsal, pero sobre los cuales el lector profano podría muy bien no opinar de la misma manera. Por eso creemos prudente no reproducidos.

A media noche, después de haber terminado su extensa misiva, Cyprien apagó su lámpara, se tendió sobre su hamaca, y se entregó confiadamente al reposo.