La invasion del mar
La invasion del mar En la última etapa en que se habían dirigido a La Hamma, el ingeniero tuvo que alejarse un poco del canal, y, durante la primera parte de esta jornada, se encontraría de nuevo con él a su entrada en el chott. Era, pues, sobre un recorrido de 185 kilómetros a través de esta larga depresión del Fedjedj, estimada entre 15 y 25 metros por debajo del nivel del mar, donde el ahondamiento fue ejecutado sin ofrecer grandes dificultades.
Durante las siguientes jornadas, el destacamento pudo seguir el trazado del canal sobre un suelo que no ofrecía toda la consistencia deseable. En algunos puntos, las sondas se hundieron por completo sin más esfuerzo que su propio peso, y lo que ocurría a un útil pudiera suceder a un hombre.
Esta sebkha tunecina es la más extensa de todas. Más allá de la punta Bou-Abdallah, el Fedjedj y el Djerid —que no se han de confundir con la parte del desierto designada con este nombre— forman una sola depresión, hasta sus extremidades occidentales. Es, por otra parte, a través del Fedjedj, a partir del pueblo de Mtocia, por encima de La Hamma, donde el canal se había establecido, y donde hubo que seguir el trazado, dirigido casi en línea recta hasta el kilómetro 153, a partir del cual se desviaba hacia el sur, paralelo a la costa, entre Tozeur y Nefta.
Nada de curioso tiene observar estos estanques lacustres, conocidos con los nombres de sebkha y chotts.