La invasion del mar

La invasion del mar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Además, aunque el tuareg hacía el oficio de conductor para las caravanas, y aun de protector, ladrón por instinto, pirata por naturaleza, su reputación hacía que se desconfiase mucho de esta clase de auxiliares.

Prueba de ello es que, cuando el mayor Paing recorrió los peligrosos lugares del país negro, estuvo a punto de perecer destrozado en un ataque de estos temibles indígenas. En 1881, cuando la expedición que partió de Uargla bajo las órdenes del comandante Flatters, este valiente oficial y sus compañeros perecieron en Bir-el-Gharama.

Así es que las autoridades militares de Argel y Tunicia deben mantenerse constantemente a la defensiva, y rechazar sin contemplaciones estas tribus, que forman una población bastante numerosa.

Entre las tribus tuaregs, la de Ahaggar lleva justa fama de ser una de las más guerreras. A ella pertenecen casi todos los cabecillas de los constantes rebeldes alzamientos que hacen tan difícil el sostenimiento de la influencia francesa sobre los extensos límites del desierto. Los gobernadores generales de Argelia y Tunicia, siempre sobre aviso, tienen que dedicar su especial atención a la vigilancia de estas tribus de los chotts o sebkha. Se comprenderá, por lo tanto, la importancia del proyecto que sirve precisamente de tema a este relato; el de la creación de un mar interior.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker