La invasion del mar

La invasion del mar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO III LA EVASIÓN

Después de la partida de los dos oficiales, del suboficial Nicol y los espahíes, Horeb se deslizó con grandes precauciones, y se puso a observar los alrededores.

Cuando se hubo perdido el ruido de los pasos, el tuareg hizo un signo a sus compañeros para que le siguieran.

Djemma, su hijo y Ahmet se le reunieron en seguida remontando una sinuosa calle bordeada de viejas casas deshabitadas.

El oasis estaba desierto por este lado, y no llegaban hasta allí los rumores de los barrios más populosos. En el espacio cerníanse inmóviles densas nubes negras. Apenas el último soplo de la brisa rizaba la superficie del agua empujándola suavemente sobre la arena de la playa.

Un cuartó de hora bastó a Horeb para ganar nuevamente el lugar de la cita: la sala baja de una especie de café o de taberna, servida por un mercader levantino que estaba metido en el complot, y con la fidelidad del cual podía contarse, mediante una fuerte suma, que sería doblada si la empresa tenía éxito. Su intervención era muy útil.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker