La Isla misteriosa
La Isla misteriosa La mayor parte de las riquezas contenidas en el cofrecillo legado por el capitán Nemo a los colonos de la isla Lincoln se empleó en la adquisición de una gran propiedad en el estado de Iowa. Una sola perla, la más hermosa, fue separada de aquel tesoro y enviada a lady Glenarvan, en nombre de los náufragos devueltos por el Duncan a su patria. En aquella propiedad, los colonos llamaron al trabajo, es decir, a la fortuna y a la felicidad, a todos aquellos a quienes pensaban ofrecer hospitalidad en la isla Lincoln. Se fundó una gran colonia a la cual dieron el nombre de la isla que había desaparecido en las profundidades del Pacífico. Se veía un río que se llamaba de la Merced, un monte que tomó el nombre de Franklin, un pequeño lago que fue el lago Grant y bosques que recibieron la denominación de Far-West.