La Isla misteriosa
La Isla misteriosa Desde aquel momento no pasó un día sin que Pencroff visitara lo que llamaba muy formalmente su campo de trigo. ¡Y desventurados los insectos que se aventuraban a acercarse! No tenía piedad con ellos. Hacia finales de junio, después de interminables lluvias, bajó mucho la temperatura, y el 29 un termómetro Fahrenheit había anunciado solamente veinte grados sobre cero (6º 67' centígrados bajo cero). Al día siguiente, 30 de junio, día que corresponde al 31 de diciembre en el hemisferio boreal, era viernes. Nab observó que el año concluía con un día malo. Pero Pencroff le respondió que “naturalmente” el año siguiente comenzaría por uno bueno, lo que valía más.