La Isla misteriosa
La Isla misteriosa -Amigos mÃos -dijo entonces el ingeniero-, voy a darles las disposiciones que me parece conveniente tomar antes de que se disipe la niebla que nos oculta a la vista de los piratas, durante la cual podremos operar sin llamar la atención. Lo que importa, sobre todo, es hacer creer a esos malhechores que los habitantes de la isla son muchos y, por consiguiente, capaces de resistirlos. Propongo, pues, que nos dividamos en tres grupos, que se apostarán: el primero, aquà en las Chimeneas, y el segundo, en la desembocadura del rÃo de la Merced.