La Isla misteriosa
La Isla misteriosa Pero no habían reconocido los grandes bosques que cubrían la península Serpentina, toda la orilla derecha del río de la Merced, la izquierda del río de la Cascada y el laberinto de contrafuertes y valles que constituían las tres cuartas partes de la base del monte Franklin, al oeste, al norte y al este, donde sin duda existían muchas y profundas cuevas. Por consiguiente, todavía habían escapado a sus investigaciones muchos miles de acres de tierra de aquella isla. Se decidió que la expedición se dirigiría a través del Far-West para englobar toda la parte situada a la derecha del río de la Merced. Quizá hubiera valido más dirigirse a la dehesa, donde debía temerse que los presidiarios se hubieran refugiado de nuevo para saquearla o para instalarse. Pero, o la devastación de la dehesa era ya un hecho consumado, y por consiguiente inevitable, o los presidiarios habían tenido interés en atrincherarse en ella, y siempre habría tiempo de ir allá a echarlos.