La Isla misteriosa

La Isla misteriosa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En cuanto a ir en su busca, tratar de encontrarlo en aquellas condiciones, era imposible.

La caza formó el único plato de la cena. Se comió con ganas aquella carne, que estaba excelente. Pencroff y Harbert, a quienes su excursión les había abierto el apetito, la devoraron.

Después cada uno se retiró al rincón donde habían descansado la noche precedente. Harbert no tardó en dormirse cerca del marino, que se había tendido a lo largo, próximo a la lumbre.

Fuera, la tempestad, a medida que avanzaba la noche, tomaba proporciones mayores. Era un vendaval comparable al que había llevado a los prisioneros desde Richmond hasta aquella tierra del Pacífico; tempestades frecuentes durante la época del equinoccio, fecundas en catástrofes, terribles sobre todo en aquel ancho campo, que no ponía ningún obstáculo a su furor. Se comprende, pues, que una costa tan expuesta al este, es decir, directamente a los golpes del huracán y batida de frente, lo fuese con una fuerza de la cual ninguna descripción puede dar idea.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker