La jornada de un periodista americano en 2890
La jornada de un periodista americano en 2890 ¡Qué extraño! Estas sorprendentes transformaciones se fundamentan en principios perfectamente conocidos que nuestros antepasados quizás habÃan descuidado demasiado. En efecto, el calor, el vapor, la electricidad son tan antiguos como el hombre. A fines del siglo XIX, ¿no afirmaban ya los cientÃficos que la única diferencia entre las fuerzas fÃsicas y quÃmicas reside en un modo de vibración, propio de cada una de ellas, de las partÃculas etéricas?
Puesto que se habÃa dado ese enorme paso de reconocer la similitud de todas estas fuerzas, es realmente inconcebible que se haya necesitado tanto tiempo para llegar a determinar cada uno de los modos de vibración que las diferencian. Es extraordinario, sobre todo, que el método para reproducirlas directamente una de la otra se haya descubierto hace muy poco tiempo.
Sin embargo, asà sucedieron las cosas y fue recién en 2790, hace cien años, que el célebre Oswald Nyer lo consiguió.
