La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas —Asà lo creo también —respondió el guÃa.
Este valiente indio expuso entonces algunos pormenores sobre la vÃctima. Era una india de célebre belleza y de raza parsi, hija de ricos comerciantes de Bombay. HabÃa recibido en esta ciudad una educación absolutamente inglesa y por sus modales y su instrucción hubiera pasado por europea. Se llamaba Aouda.
Huérfana, fue casada a pesar suyo con ese viejo rajá de Bundelkund. Tres meses después enviudó, y sabiendo la suerte que le esperaba se escapó, fue alcanzada en su fuga, y los parientes del rajá, que tenÃan interés en su muerte, la condenaron a este suplicio, del cual era difÃcil que escapara.
Esta relación tenÃa que arraigar en el señor Fogg y sus compañeros su generosa resolución. Se decidió que el guÃa conducirÃa el elefante hacia la pagoda de Pillaji, a la cual debÃa acercarse todo lo posible.
Media hora después se hizo alto en un bosque a quinientos pasos de la pagoda, que no podÃa percibirse, pero los alaridos de los fanáticos se oÃan con toda claridad.