La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días En el fondo, entre las masas de árboles, se alzaba confusamente el templo de Pillaji; pero, con gran despecho de parte del guía, los guardias del rajá, alumbrados por antorchas fuliginosas, vigilaban la puerta, paseándose sable en mano. Podía suponerse que en el interior los sacerdotes estarían velando también.

Los guardias del rajá, alumbrados por antorchas.
El parsi no se adelantó más porque había reconocido la imposibilidad de forzar la entrada del templo, e hizo retroceder a sus compañeros.
Phileas Fogg y sir Francis Cromarty habían comprendido como él que no podían intentar nada por aquella parte.