La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas En efecto, el agente Fix habÃa comprendido todo el partido que podÃa sacar de ese desgraciado asunto. Atrasando su marcha doce horas habÃa ido a aconsejar lo que debÃan hacer los sacerdotes de Malebar Hill. Les habÃa prometido resarcimiento de perjuicios, sabiendo muy bien que el gobierno inglés se mostraba muy severo con esos delitos, y después por el tren siguiente los habÃa hecho ir en seguimiento de los culpables. Pero a causa del tiempo empleado en dar libertad a la joven viuda, Fix y los indios llegaron a Calcuta antes que Phileas Fogg y su criado, a quienes los magistrados, prevenidos por despacho telegráfico, debÃan prender al apearse del tren.
Júzguese el despecho de Fix cuando supo que Phileas Fogg no habÃa llegado a la capital del Indostán. Debió creer que el ladrón, deteniéndose en una de las estaciones, se habÃa refugiado en una de las provincias septentrionales. Durante las veinticuatro horas, Fix estuvo de acecho en la estación, entregado a mortales inquietudes. ¡Cuál fue después su alegrÃa al verlo aquella misma mañana bajar del vagón en compañÃa, es cierto, de una joven cuya presencia no podÃa explicar! Al punto envió contra él un agente de policÃa, y de esa manera Fogg, Picaporte y la viuda del rajá de Bundelkund fueron conducidos ante el juez Obadiah.