La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas 
Picaporte salió ataviado con un viejo ropaje japonés.
—Bueno —pensó—, ¡me figuraré que estamos en Carnaval!
El primer cuidado de Picaporte, asà japonizado, fue el de entrar en una casa de té, de modesta apariencia, y allà almorzó un resto de ave y algunos puñados de arroz, cual hombre para quien la comida era todavÃa problemática.