La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas 
«Yo jugarÃa oros».
El señor Fogg, la princesa Aouda y Fix, levantaron la cabeza. El coronel Proctor estaba junto a ellos.
Steam Proctor y Phileas Fogg se reconocieron en seguida.
—¡Ah! Sois vos, señor inglés —exclamó el coronel—; ¡sois vos quien quiere jugar espadas!
—Y que las juega —respondió con frialdad Phileas Fogg, echando un diez de ese palo.
—Pues bien; me acomoda que sean oros —replicó el coronel Proctor con irritada voz, haciendo ademán de tomar la carta jugada, añadiendo:
—No tiene usted ni idea de este juego.