La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días Entonces el desaliento se apoderó de Fix. Experimentó un insuperable deseo de abandonar la partida, y precisamente se le ofreció ocasión de seguir el viaje, partiendo de la estación de Kearney.
En efecto; a las dos de la tarde, mientras que la nieve caía a grandes copos, se oyeron unos silbidos procedentes del Este. Una sombra enorme, precedida de un resplandor rojizo, avanzaba con lentitud, considerablemente abultada por las brumas que le daban fantástico aspecto.

Una sombra enorme, precedida de un resplandor rojizo.