La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas —No… hoy… sábado.
—¿Sábado? ¡Imposible!
—¡SÃ, sÃ, sÃ! —exclamó Picaporte—. ¡Os habéis equivocado en un dÃa! ¡Hemos llegado con veinticuatro horas de adelanto… pero ya no quedan más que diez minutos!
Picaporte habÃa tomado a su amo por el cuello, y lo impelÃa con fuerza irresistible.
Phileas Fogg, asà llevado, sin tener tiempo de reflexionar, salió de su casa, saltó en un cab, prometió cien libras al cochero, y después de haber aplastado dos perros y atropellado cinco coches, llegó al Reform Club.
El reloj señalaba las ocho y cuarenta y cinco minutos cuando apareció en un gran salón.
¡Phileas Fogg habÃa cumplido la vuelta al mundo en ochenta dÃas!
¡Phileas Fogg habÃa ganado la apuesta de veinte mil libras!
¿Y cómo, siendo tan exacto y minucioso, habÃa podido cometer el error de un dÃa? ¿Cómo se creÃa en sábado 21 de diciembre, cuando habÃa llegado a Londres en viernes 20, setenta y nueve dÃas después de su salida?
He aquà el motivo de este error. Es muy sencillo.