Las Indias Negras
Las Indias Negras CAPITULO 14
Habiendo sido satisfechas todas sus aspiraciones, la familia Ford podía considerarse realmente feliz. No obstante, Harry permanecía muchas veces taciturno. Ni su más íntimo amigo, Jack Ryan, había podido hacerle participe de su buen humor.
Un domingo del mes de junio en que ambos salieran juntos a realizar un paseo, Jack hacia notar a Harry lo preocupados que tenía a sus allegados por su estado de ánimo. Precisamente ese día, de intenso calor afuera y azotado por una fuerte lluvia, los paseantes de Stirling buscaban refugio en la fresca temperatura de la mina. Jack Ryan hizo notar a su compañero la gran afluencia de visitas, pero Harry apenas prestaba atención a sus palabras.
-¡Míralos, Harry! ¡Mira cómo corren a visitarnos para refugiarse de la temperatura y la lluvia. .
-No te preocupes por mí..., Jack -respondió pausadamente Harry-, a ti te sobra alegría... y eso nos basta para los dos.
