Las Indias Negras
Las Indias Negras Un mes después, el 20 de agosto, los viajeros partÃan hacia la superficie. Simon Ford y su mujer los despedÃan como si emprendiesen una larga travesÃa.
La travesÃa era en realidad de sólo dos dÃas, pero su1 importancia era muy grande. James Starr, Harry Y Jack llevaban a Nell a un suelo que sus pies nunca habÃan pisado; sus ojos verÃan por primera vez la diáfana atmósfera del exterior. . ., correrÃa ante ella el magnifico espectáculo de la tierra, con sus llanuras, montañas, rÃos, golfos y mares. La Naturaleza se pondrÃa de manifiesto ante sus ojos. . ., ante todos sus sentidos. . desfilarÃan frente a ella todas las bellezas encerradas entre Edimburgo , Glasgow y el cielo mostrarÃa sus variantes de nubes, sol, luna y estrellas.
James Starr era el "cicerone" de los excursionistas. Pensaba que quizá pudiera sorprender algún detalle de la niñez de Nell, estudiando las reacciones de la joven ante el espectáculo que se le iba a brindar.
Harry estaba preocupado, ya que se preguntaba si de aquella excursión a un mundo nuevo, saldrÃa una joven distinta de la que él amaba.
A su vez, Nell dudaba. Preguntó a Harry:
-¿Crees que es necesario que salga y abandone la mina, aunque sea por unas horas... ?
-SÃ, Nell; necesario por ti y por mi. . .
