Las Indias Negras
Las Indias Negras Por ello, junto con el oxÃgeno, penetraba un poco de luz a través de los antiquÃsimos estratos fenestrados, y llegaba hasta la excavación. Era allà donde vivÃa desde diez años atrás Simon Ford con su familia, en el mismo sitio donde antaño funcionaran las máquinas más poderosas utilizadas en la explotación de la mina. Tal era la subterránea vivienda, llamada amablemente "cottage", donde habitaba el antiguo capataz. Gracias a los ahorros provenientes de una vida metódica y de trabajo, Simon Ford y los suyos hubieran podido vivir tranquilamente en la superficie de la tierra, en una de las aldeas del condado. Pero él y su familia habÃan preferido continuar en la mina. ¡SÃ! ¡Aquella gente era feliz en esa casa ubicada mil quinientos pies bajo tierra, en el subsuelo escocés! Entre otras ventajas, tenÃan la de no pagar impuestos al fisco...
En aquella época Simon Ford, el viejo capataz, llevaba vigorosamente sus sesenta y cinco años de edad. Alto, robusto, de buena presencia, hubiera sido mirado perfectamente como el mejor espécimen de "sawney" de la región. Simon Ford descendÃa de una familia de mineros, y su genealogÃa se remontaba en tal sentido hasta los primeros tiempos en que se explotó el carbón de Escocia.