Las Indias Negras
Las Indias Negras En esos tiempos los antepasados de Simon Ford penetraron en el subsuelo caledoniano, permaneciendo en él de padres a hijos. No se trataba de simples obreros. Trabajaban como verdaderos forzados en la extracción del precioso combustible. Se cree que los mineros en aquellas épocas lejanas eran esclavos, y en pleno siglo XVIII se temió, durante la guerra del Pretendiente, que los veinte mil mineros de Newcastle se sublevaran para conquistar una libertad que les faltaba. Pero fuese cierto o no la antigua situación de los trabajadores de las minas, Simon Ford estaba orgulloso de pertenecer a esa gran familia de mineros escoceses. Con sus manos había trabajado en los mismos sitios en que sus antepasados usaran el pico y la pala. A los treinta años había llegado a ser capataz de la mina Dochart, la más importante de todas las de Aberfoyle, y amaba apasionadamente su trabajo. Durante largos años ejerció celosamente sus funciones, y su única pena fue advertir que las capas de carbón se empobrecían poco a poco. Entonces comenzó a buscar nuevos filones en todas las galerías, que comunicaban entre sí.