Las Tribulaciones de un chino en China

Las Tribulaciones de un chino en China

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XX

Donde se verá a lo que se exponen los que emplean los aparatos Boston

Tres horas después, los albores del alba se anunciaban ligeramente en el horizonte. Pronto se hizo de día y el mar pudo ser observado en toda su extensión.

El junco se había perdido de vista; pronto había dejado a larga distancia a los escafandros que no podían luchar en celeridad con él. Había seguido el mismo rumbo hacia el Oeste bajo el impulso de la misma brisa: pero el Sam-Yep debía encontrarse ya a más de nueve leguas de distancia.

Así, pues, nada había que temer de sus tripulaciones.

Sin embargo, evitado este peligro, la situación no por eso es presentaba menos grave.

El mar estaba absolutamente desierto, sin un buque, sin una barca pescadora, sin apariencia de tierra ni al Norte, ni al Este, sin nada que indicase la proximidad de un litoral cualquiera. Aquellas aguas ¿eran las del golfo de Pe-Chi-Li o las del mar Amarillo? Nada se sabía, ni había indicio que pudiera darlo a conocer.

Algunas ráfagas movían todavía la superficie del agua y era preciso aprovecharlas. La dirección seguida por el junco demostraba que más menos próximamente aparecería la tierra al Oeste, y, en todo caso, allí era donde convenía buscarla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker