Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX Tal es el retrato de semejanza garantizada, que hace Duperrey de aquellos salvajes hijos de los Andes, que tienen al menos el mérito de haber resistido desde el siglo XVI a todos los esfuerzos de los invasores y de haber conservado incólume su independencia.
Después de la marcha del general Freiré, y de las tropas que había llevado con él, Duperrey aprovechó todos los instantes para activar el aprovisionamiento del buque. El agua y la galleta eran embarcadas bien pronto; pero hubo de detenerse un poco más de tiempo para hacerlo con el carbón mineral, que se proporcionó sin gasto alguno, no teniendo que hacer más que recogerlo en una mina a flor de tierra, y sin pagar más que a los muleteros, cuyas bestias lo conducían hasta la orilla del mar.
Aunque las circunstancias en que la Coquille se encontraba en su recalada, fuesen muy poco agradables, la tristeza general no pudo vencer a las alegres tradiciones del carnaval. Las comidas, las recepciones y los bailes dieron principio y nadie conoció la marcha del ejército, sino por la ausencia de caballeros.
Los oficiales franceses, a fin de corresponder a la excelente acogida que se les había dispensado, dieron dos bailes en Talcahuano, y varias familias de la Concepción hicieron expresamente el viaje para asistir a ellos.