Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX Ni una sola piragua salió a recibir la Coquille. Era la hora del sermón cuando ésta entraba en la bahía de Matavai y los misioneros habían reunido la población entera de la isla en número de siete mil individuos en la iglesia principal de Papahoa, para discutir los artículos de un nuevo código de leyes.
Los oradores tahitianos parece que no cedían a los europeos en elocuencia. Muchos de ellos poseían la apreciable cualidad de estarse hablando muchas horas sin decir nada y de enterrar los más sublimes proyectos bajo las flores de su retórica.
Véase cómo d’Urville da cuenta de una de aquellas sesiones.